volar con bebes exigentes

Qué llevar cuando vuelas con un bebé exigente

En muchas ocasiones las mamás se ven obligadas a viajar solas con un bebé y esto requiere planificación y contar con una serie de elementos para que el viaje no se convierta en una pesadilla para la mamá y el resto de los pasajeros. Hemos conseguido toda esta información de la experiencia de madres que se han tenido que apañárselas en los desplazamientos en avión con un pequeño y sólo dos manos. Estas son las “cosas” que harán que tu vida sea mucho más fácil durante un viaje y sin las que no podrías haberlo conseguido:

1-      Una mochila. Es el mejor equipaje de mano que puedes utilizar en este tipo de viaje. Vas a poder llevarla cómodamente a la espalda. Elige una no demasiado grande pero con muchos bolsillos y compartimentos para que todo el material que necesitas para tu bebé esté dividido y fácilmente a mano en cuanto lo necesites.

 

2-      Una silla paraguas: Que sea fácil de abrir y cerrar con una sola mano. Son más ligeros y estrechos que los normales, lo que hace que sea fácil utilizarlo cuando tienes que callejear con el peque. Incluso los hay que puedes doblarlos como una mesa cambiador, lo que te resultará muy útil, porque no siempre vas a encontrar un baño con cambiador para los bebés y puede llegar a ser complicado cambiarlo  de pañal.

 

3-      Una cuna de viaje. En la actualidad hay modelos muy reducidos y no debes arriesgarte a que al llegar a tu destino el hotel no pueda ofrecerte una cuna aunque la hayas reservado. Si tu bebé es exigente, puede que no se adapte a la cuna del hotel o el colchón le resulte incómodo. Estará mucho más relajado si utilizas la cuna portátil que ya conoce.

 

4-      Un biberón “Mixie “para tener listo su comida en unos segundos. Si tu pequeño es impaciente y exigente en el momento de su comida. Al menos lleva uno de esos aparatitos donde puedes preparar la fórmula para distintas tomas  ya cuantificadas para mezclar rápidamente si necesitas das de comer al bebé durante el vuelo o mientras que esperas en el aeropuerto. Recuerda llevar varias porque hay que contar con los retrasos. Si además le gusta la comida a cierta temperatura, un calentador de biberones portátil que puedes conectar a cualquier enchufe en la sala de espera del aeropuerto (encontrarás muchos disponibles en todo el recinto de la terminal) y durante el vuelo el personal de cabina podrá enchufarlo en la zona del catering.

5-      Un recipiente donde colocar el biberón cuando lo lavas. No siempre vas a encontrar una superficie higiénicamente limpia donde depositar los componentes del biberón para que se sequen. Suelen incluir la escobilla para limpiar el biberón, que resulta siempre tan útil.

 

6-      Una cuchara o juego de cubiertos que venga dentro de una cápsula. Es importante porque de esta forma puedes mantener los cubiertos limpios y listos junto con los pañales o cualquier  otro artículo del bebé y lo mismo si ya están sucios y no tienes donde limpiarlos. Los mantiene aislados del resto de cosas.

 

7-      Mochila portabebés. Una forma cómoda de llevar a tu peque y mantener las manos libres. Recuerda que no siempre podrás ir a pie de avión con el cochecito y de esta forma  puedes llevar a l bebé y tu bolsa sin problemas. Además él estará encantado de estar en constante contacto con tus mama.

8-      Una bañera inflable. Muchos hoteles no cuentan ya con bañera y el lavabo de diseño puede ser muy mono pero muy pequeño para que puedas bañar a tu pequeño. Se infla y desinfla fácilmente y no ocupa apenas lugar en el fondo de la maleta.

9-      Trona de viaje. No sólo te sirve para el restaurante cuando no tienen este tipo de sillas para los niños, sino que puede venirte muy bien cuando estás en la habitación del hotel

 

10-   Algo con lo que el bebé pueda entretenerse durante el viaje. Su muñeco favorito, un móvil de juguete para que no termines dándole el tuyo, el DouDou con el que duerme (puede que quiera  echar una cabezadita durante el vuelo) o cualquier otro juguete que le guste. De esta forma el viaje resultará para todos más fácil y cómodo.

 

Ya tan sólo nos queda desearte un buen vuelo ¡Feliz viaje!

Bebés Exigentes: NO PUEDO SOLTAR AL BEBÉ

Muchos bebés exigentes demandan mucho contacto físico de sus cuidadores y además demandan movimiento. Abrazarlos no es suficiente, hay que acunarlos, no dejan opción al que lo abraza para sentarse. Les gusta que les carguen porque además del contacto físico les gusta estar en el lugar de la acción.

 

Algunos bebés exigentes son menos mimosos y se resisten al contacto físico o a pasar mucho tiempo en brazos. Estos bebés son los más díficiles entre los bebés exigentes porque no les satisfacen muchas de las recompensas de sus cuidadores. Si tienes un bebé que al principio no es nada mimoso, no lo tomes de forma personal. A estos bebés les lleva más tiempo aconstumbrarse al contacto físico y puede que con el tiempo llegan a demandar tanto contacto físico como el resto de los bebés exigentes.

Bebés Exigentes: SENSIBLES A LA SEPARACIÓN

Los bebés exigentes son muy selectivos con sus cuidadores y no aceptan fácilmente un sustituto. Saben quienes son las personas que están atentas a sus necesidades y en las que pueden confiar y por eso son bastante más lentos que otros niños para establecer relaciones de afecto con extraños. No les gustan las personas o lugares desconocidos y parece que estuvieran viviendo de forma continua con angustia de separación.

 

Desde el punto de vista del bebé la madre es como una parte más de si mismo. Como si fueran uno solo, se sienten bien cuando están con la madre; y sienten ansiedad o terror cuando les falta. En realidad esta conducta parte de la gran necesidad que tiene el bebé exigente de los cuidados de su madre para sentirse bien.

 

Sus lloros en voz alta ante una separación revelan que estos bebés tienen un fuerte instinto de apego. Si esto no les preocupara en extremo, no se molestarían en llorar tan fuerte cuando hay separación. Esta capacidad le llevará a establecer intimidad en sus relaciones cuando sea adulto.

 

Poco a poco, en el círculo de cuidadores del bebé exigente irán entrando otras personas además de su madre y al estableciento de relaciones exclusivas. Cuando un nuevo bebé nace, el mayor por necesidad desviará su atención desde la madre al padre (si es que esta no ha empezado ya). Para cuando cumpla tres años y medio el bebé exigente ya estará contento cuando se quede con otras personas. Antes de esta fecha también puede encontrarse agusto si la persona que se ocupa de ellos es alguien que conoce bien y con la que siente especial apego (padre, abuelos,…).

Bebés Exigentes: No se calma Solo

Otra de las espectativas equivocadas que los nuevos padres a menudo tienen con sus hijos es que se van a calmar solos para dormir con la ayuda de algún elemento tranquilizador, música tranquila y cosas por el estilo. Sin embargo, los bebés exigentes lo que quieren para calmarse es contacto con personas no con cosas.

Necesitan de sus padres o alguien con quien tengan confianza para ayudarles a dormir. Esto les ayudará poco a poco a ir aprendiendo a relajarse por si solos, algo que les será útil de por vida. No se trata de conseguir que dejen de llorar para dormirlos. La mejor forma de que el bebé aprenda a relajarse y se duerma es enseñándolo a relajarse. Así aprenderá a dormirse solo cada vez que esté cansado.

La necesidad de tener a alguien en lugar de algo que le tranquilice, aunque al principio pueda ser agotador, al final redundará en provecho del niño. El niño aprenderá algo de la relación interpersonal y se sentirá confortable con la calidad de esa intimidad. Ayuda mucho tener un compañero o peluche de apego, también conocidos como Doudous, que son unos muñequitos que se impregnan del olor de sus padres y le ayudará a no sentirse solo y sentir a los padres cerca. Puedes encontrar doudous en cualquier tienda de cosas para bebés como http://www.infanity.es

Bebés Exigentes: HIPER-SENSIBLES

Los bebés exigentes están muy atentos a lo que ocurre a su alrededor. El entorno influye en ellos con facilidad ya sea para estimularlo o molestarlo. En general prefieren los ambientes seguros y conocidos, y protestan cuando este equilibrio se altera. Estos bebés se despiertan con suma facilidad al mínimo ruido y no suelen aceptar que cualquiera se ocupe de cuidar de ellos.

 

Esta sensibilidad al entorno puede verse recompensada cuando el chico crezca. Están muy atentos a lo que sucede a su alrededor. No son niños distantes. Su sensibilidad por lo que ocurre estimula su curiosidad, lo que a su vez estimula su aprendizaje. Se preocupan por lo que ocurre, por ejemplo si otro chico se hace una herida. Desarrollan empatía. Desarrollan habilidades para entender los efectos que influyen en su conducta y en los sentimientos de los demás. Adquieren un sentido de auto-disciplina, la habilidad para plantearse que es lo que van a hacer a continuación.

Los bebés hipersensibles reaccionan de forma exagerada cuando sienten afligidos física o emocionalmente. Te harán saber de forma clara e inmediata que necesitan tu ayuda y que es lo que les molesta por pequeño que sea.

Bebés Exigentes: IMPREDECIBILIDAD

Puede ser frustrante darse cuenta que lo que ayer servía para confortar a tu bebé hoy ya no funciona. Los bebés exigentes son impredecibles en este aspecto. Necesitarás echar mano de toda una variedad de trucos para calmarlo.

Acunarlo, pasearlo en el carrito, cantarle canciones de cuna, acostarlo boca abajo, boca arriba, de costado, sentarlo, hacer saltar el colchón de la cama, traerle a la cama con los padres, darle el pecho, bañarlo antes de dormir en agua tibia, dejarle hasta que esté muy cansado antes de llevarle a dormir, llevarle a dormir después de cenar. Algunos de estos trucos conseguían calmarlo por un tiempo pero ningún truco parece servir para siempre.

Además de impredecibles, estos bebés muestran cambios de humor extremos. Cuando están contentos, son extremadamente cariñosos y felices y resultan muy agradables. Pero cuando están tristes, su angustia se la hacen sentir a todos los que están a su alrededor. Con sus emociones parecen no tener termino medio.

Bebés Exigentes: Insatisfechos

No ser capaz de satisfacer las necesidades del bebé es frustrante para los padres del bebé exigente. Puede hacerles sentir como si estuvieran haciendo algo mal. Habrá días en que tratarlo con cariño, acunarlo, caminarlo, y demás cuidados no conseguirán calmarlo. Esto por si solo no significa que estés haciendo algo mal, es simplemente parte de su personalidad. La solución es probar con el método del ensayo-error diversas cosas que le reconforten hasta encuentres alguna que le calme, al menos para ese rato. Ante todo hay que estar atentos para encontrar alguna pista de cual era la causa de su llanto para saber como evitarlo en la próxima ocasión.

Bebés exigentes: Se despiertan con frecuencia

¿Porqué los bebés exigentes necesitan más de todo excepto dormir?.

Sin duda sus padres si que necesitarían más esto último. Los bebés exigentes al poco de nacer duermen menos horas y se despiertan con frecuencia. No obstante, a medida que van creciendo poco a poco tienden a regularizar su sueño y a dormir por más tiempo.

Este aspecto influye mucho en los padres como hemos podido comprobar en el punto anterior sobre el cansancio de los padres.

Bebés exigentes: Demandan mucha atención

Los bebés exigentes no se conforman simplemente con ser alimentados y que le cojan, lo piden urgentemente y en voz muy alta. Esta cararacterística más que cualquier otra puede llegar a sacar de quicio a los padres, hacerles sentir controlados o manipulados por el bebé. El bebé tiene grandes necesidades y por ello desarrolla una fuerte personalidad para pedir lo que desea con gran urgencia y con mucha intensidad; no les gusta esperar o recibir un no por respuesta y no aceptan otras alternativas a sus demandas. Bien alto el bebé te hará saber enseguida si has interpretado mal sus necesidades. No será hasta más adelante cuando su desarrollo esté listo que le puedas enseñar a esperar a sus demandas o a estar dispuestos a recibir otras alternativas.

Si el bebé siente que puede confiar en sus cuidadores, poco a poco irá aprendiendo a pedir lo que necesita de forma mucho más aceptable. Con padres que atiendan y sepan canalizar sus demandas, el bebé exigente crecerá puede llegar a convertirse en una persona con determinación, que sabe luchar por sus derechos. El chico tendrá afán por el liderazgo más que por seguir a otros, no tiende a seguir los caminos fáciles que aconstumbran los demás.

 

El bebé exigente pide mucha atención de sus cuidadores

El bebé exigente demanda mucho de sus padres, pero esta fuerte personalidad también tiende a dirigirle hacia el éxito y la excelencia. Si al bebé exigente se le cuida y potencia adecuadamente durante sus años de formación, incluyendo a los profesores que deben tener el aplomo necesario para confortarles, estar atentos a sus expresiones y darles la educación que les haga destacar en su desarrollo académico y social.

Tan pronto como el bebé exigente aprende a andar, los padres deben enseñarle que sus demandas deben estar sopesadas por las necesidades de los demás, de manera que aprenda a ser una persona agradable además de exigente.

Bebés Exigentes: Come con frecuencia

A medida que vayas conociendo como confortar al bebé, irás conociendo que alimentar al bebé no solo sirve para su nutrición, es también una manera de confortarlo. La lactancia es especialmente reconfortante para el bebé ya que además del cálido contacto con la madre, el bebé tiene posibilidad de regular el ritmo y la cantidad de leche que ingiere. Los estudios demuestran que cuando al bebé se le alimenta con la frecuencia que desea, llora mucho menos que otros a los que se alimenta con un horario más rígido. Hay culturas en las que el bebé apenas llora (existen esos lugares), a esos infantes se les amamanta alrededor de veinte veces al día. Los investigadores atribuyen esta forma tan suave de comportamiento del bebé al efecto de tanta frecuencia en la alimentación en la organización de sus sistema biológico. El alto número de veces que se amamanta al bebé en estas culturas puede sonar exagerado para la cultura occidental, sin embargo, no es tan extraño si se tiene en cuenta que en estas culturas la madre puede pasar largo tiempo haciendo su actividad con el bebé pegado a su cuerpo de forma que éste tiene un fácil acceso al pecho. La lactancia así puede llevar alrededor de cinco minutos y el bebé toma lo justo hasta quedar satisfecho. Hay diferencia con las habituales media hora a 45 minutos que lleva alimentarlo hasta que llena su estómago queda completamente lleno (entre 6 y 8 veces al día), en la manera que es habitual en la cultura occidental.

La frecuencia de la alimentación en un bebé exigente

Debe de existir un balance en la alimentación del bebé. Sobrealimentar al bebé con leches de formula puede crearle obesidad, así que no debe abusarse de este método como forma de calmar al bebé. La buena noticia es que con la lactancia materna no hay peligro de sobrealimentar al bebé. El contenido calórico de la leche materna se ajusta de forma automática a la frecuencia de la lactancia; así que si a tu bebé con frecuencia le gusta echarse un traguito de tu pecho para confortarse no hay problema de que esto le cause sobrepeso, esto es algo que rara vez ocurre. La grasa desaparece tan pronto como el bebé comienza a caminar. Por tanto puedes dar pecho al bebé con la frecuencia que el bebé lo necesite, pero sin excederse dándole otro tipo de alimento. Hay otras formas de consolar al bebé exigente, y es importante conocer cuales son esas alternativas.

Los horarios fijos son algo que no va con un bebé exigente, esto vale también para su alimentación. Estos bebés aprenden pronto que la teta o el biberón además de alimento les proporciona bienestar. De hecho, las investigaciones han demostrado que quieren chupar más a menudo por bienestar más que por nutrición para conseguir calmarse. Por supuesto, si no somos mamás, con el fin de calmarlos también los papás pueden darle un biberón con poco valor nutritivo.

Si como se ha mencionado en los bebés exigentes la necesidad de alimentación es mucho más frecuente, en el caso de lactancia materna el bebé tiende a estar próxima de esta única persona que es capaz de calmarlo. Durante los primeros meses de vida el objetivo principal en criar a un bebé exigente es precisamente éste: darle al bebé esa paz interna que necesita durante los meses que siguen al nacimiento hasta que poco a poco se vaya acostumbrando y sea capaz de estar tranquilo por si solo. El destete suele producirse mucho más tarde en los bebés exigentes. Al menos que se les fuerce a renunciar a ello, la lactancia puede incluso pasar de los dos años. Muchos padres se asombran de que se pueda llegar a amamantar hasta esa edad, pero sin la lactancia extendida estos bebés serían mucho más difícil de criar.